El pago fuera de término, la mora en el contrato de seguros

Por Correa, José Luis

I. El fallo condenatorio: su arbitrariedad: falacias

 

La S.C. Mendoza en el fallo "Melgar", ha condenado a la Cía. de Seguros, rechazando la suspensión de cobertura, no obstante que el asegurado se encontraba en mora. Sostiene el fallo que "no surge de modo categórico la mora, cuanto más cuando la fecha de pago para la aseguradora es cuando el cobrador la ingresa a la compañía, dato que no es de menor trascendencia. A tal fin reitero que el pago no sólo fue recepcionado por la compañía de cobranza sino que fue rendido por ésta con anticipación de los plazos convenidos.

 

Dice la doctrina que la falta de pago de la prima autoriza a resolver el contrato. Como se aplica la cláusula de cobranza de premios prevista en la póliza, en general establece la suspensión de la cobertura cuando el asegurado hubiese incurrido en falta de pago y por ende la caducidad automática de la misma, en los plazos previstos por la cláusula. También se ha fijado la posibilidad de rehabilitar la cobertura a partir de día siguiente al del pago de las sumas debidas (1).

 

 Arbitrariedad y desviación de poder.

 

La resolución tiene vicios que permitirían la vía extraordinaria federal, pues se desconoce la ley de seguros, art. 31 y se incurre en arbitrariedad y desviación de poder. Dos vicios de tipo subjetivo. La desviación de poder se da cuando el funcionario (juez) actúa con una finalidad distinta a la perseguida por la ley que ejecuta, ya sea por una finalidad personal, por una finalidad de beneficiar a terceros o a un grupo de terceros, o con el fin de beneficiar a la administración (2). La sentencia ha interpretado erróneamente, de ahí la desviación los artículos 31 y de la L.S. Para la ley, la suspensión de cobertura es automática y se restablece para el futuro. Toda interpretación amañada produce un desequilibrio de las operaciones de la Cía.

 

La interpretación es arbitraria y se vale de falacias pues relativiza el cumplimiento acabado de las obligaciones de la Cía. y desconoce la pericia contable que ratifica la mora del asegurado. El asegurado había pagado la cuota, vencida el 28 de marzo, el 8 de abril, el mismo día del siniestro y once días después del vencimiento. La arbitrariedad tiende a resguardar la garantía de la defensa en juicio y el debido proceso, exigiendo que las sentencias de los jueces sean fundadas y constituyan una derivación razonada del derecho vigente con aplicación a las circunstancias comprobadas de la causa"(3).

 

Este es el caso de autos, la S.C. se ha valido de fundar seria y suficientemente en derecho la decisión mediante una sentencia insuficientemente motivada. A sabiendas del resultado injusto no ha trepidado en condenar a la Cía., aparándose de las pruebas rendidas, interpretando amañadamente el art. 56 y echando mano a la ley de Defensa del Consumidor, muletilla a la que recurren los tribunales cuando la decisión debe apartarse del derecho aplicable.

 

II. Análisis del fallo: Suprema Corte de Justicia de Mendoza(4)

 

 1 Pronunciamiento en treinta días. Renuncia tácita al derecho de rechazar por falta de pago

 

La S. Corte mendocina vuelve a recordar las dos interpretaciones del art. 56 del fallo Centinela, señalando en lo pertinente que: a) Interpretación gramatical. El artículo es claro y no distingue entre seguros operativos y seguros suspendidos. El asegurador debe pronunciarse, cual una verdadera carga, en su propio interés, pues si no lo hace, su incumplimiento, su silencio, le trae aparejadas consecuencias perjudiciales. b) Interpretación lógico-sistemática. El asegurador puede renunciar a los efectos de la suspensión de cobertura, ya que es una consecuencia prevista en su exclusivo beneficio (5).

 

En realidad un argumento que incurre en falacia, pues quien carece de cobertura, quien no es asegurado, aquél a quien le ha caducado el seguro, aún cuando hiciere la denuncia de siniestro, no puede, por el mero vencimiento del término, pretender la cobertura. Quien no ha pagado la póliza y pretende su cobertura está provocando un desequilibrio en las obligaciones de la Cía. (6).

 

En el precedente "Federación Patronal", en otra sentencia arbitraria, fundada en falacias, acreditada la mora del asegurado se dijo: se puede pues concluir que el mencionado pago de la cuota N°: 5 correspondió efectivamente al vencimiento de la cuota del 18/05/2005 y que, efectuado por el asegurado el 20/05/2005, aceptado por la aseguradora, tuvo el efecto de rehabilitar hacia el futuro la vigencia de la póliza con cobertura suspendida durante los tres días en que duró la mora en el pago. La doctrina coincide en que realizado el pago, los efectos de la suspensión cesan a las 12 horas del día inmediato siguiente al pago y la cobertura queda rehabilitada hacia el futuro, por lo que a la fecha del accidente, ocurrido el 7/06/2005, se debe considerar vigente la póliza (7).

 

 2. La suspensión es un supuesto de caducidad temporal

 

Ha sostenido que la falta de pago es un supuesto caducidad temporal u di bien recuerda que en estos supuestos el silencio de la aseguradora ante la denuncia de un siniestro, no puede importar aceptación alguna en los términos del art. 56 LS (8). Para ello se vale de la renuncia tácita (art. 873 Cód. Civil), y con mayor razón, esa renuncia debe ser admitida si la voluntad de abdicar nace de la propia ley al vencer el plazo que ella prevé con tan claras consecuencias.

 

 3. Hay Colisión entre los artículos 31 y 56

 

Con la interpretación entran en colisión los arts. 31 y 56 LS. Aún cuando la S.C. citando a Stiglitz (9) los relativice. El autor comentando el fallo "Centinela" en DJ 2004-3-626 al señalar que la colisión que parece surgir de dos normas imperativas como la del artículo 31 y 56 torna "recomendable" que el asegurador se pronuncie adversamente sobre los derechos del asegurado, pues hacerlo no lo perjudica, y en cambio no hacerlo "puede" tener como consecuencia el efecto consiguiente al silencio (fs. 628) y además señaló que la extinción temporaria del derecho del asegurado moroso no opera ipso jure es decir en el momento del incumplimiento sino recién cuando se hace valer la defensa dentro del plazo del artículo 56 (10).

 

Dice Halperín (11), que la mora en el pago puede producir la Suspensión de la cobertura. Funciona como sanción a la mora. NO es necesario constituirlo en mora y en caso de vencimiento del término, si la prima debía cobrarse en el domicilio, por efecto de la mora deberá acudir el asegurado a pagar a la sede de la Cía. El asegurador puede renuncia a los efectos de la suspensión, pero ésta debe resultar de actos inequívocos que traduzcan esa renuncia, art. 874 CC (12).

 

III. Análisis crítico

 

a. Delimitación de la cuestión debatida. Revocación de la decisión. Remisión a fallos anteriores.

 

La S.C. ha revocado el fallo de Cámara que exoneraba a la Cía. porque el asegurado estaba en mora, diciendo que: "no se discute si el art. 56 rige o no los supuestos de no seguro, o sea de riesgos no cubiertos, sino si la norma es aplicable a los casos de suspensión provisoria del seguro por falta de cobertura por mora en el pago de las primas. Se desprende así de lo expresado por la ley de seguros, para llegar un resultado injusto.

 

La Ley de Seguros ha previsto: Reconocimiento del derecho. Plazo. Silencio art. 56. El asegurador debe pronunciarse acerca del derecho del asegurado dentro de los treinta días de recibida la información complementaria prevista en los párrafos 2º y 3º del artículo 46. La omisión de pronunciarse importa aceptación.

 

Siguiendo las opiniones sesgada de la jurisprudencia de la S.C. y de alguna doctrina se olvida lo dispuesto por la Ley de Seguros, en cuanto a Exigibilidad de la prima. Art. 30. La prima es debida desde la celebración del contrato, pero no es exigible sino contra entrega de la póliza, salvo que se haya emitido un certificado o instrumento provisorio de cobertura. En caso de duda, las primas sucesivas se deben al comenzar cada período de seguro. Crédito tácito. La entrega de la póliza sin la percepción de la prima hace presumir la concesión de crédito para su pago.

 

 Mora en el pago de la prima efectos. El art. 31. Si el pago de la primera prima o de la prima única no se efectuara oportunamente, el asegurador no será responsable por el siniestro ocurrido antes del pago.

 

En el supuesto del párrafo tercero del artículo 30, en defecto de convenio entre partes, el asegurador podrá rescindir el contrato con un plazo de denuncia de un mes. La rescisión no se producirá si la prima es pagada antes del vencimiento del plazo de denuncia. El asegurador no será responsable por el siniestro ocurrido durante el plazo.

 

En realidad si la cobertura está suspendida de pleno derecho, si el asegurador no es responsable por el siniestro ocurrido en caso de mora, no entendemos cuál es la razón por la que se exige el pronunciamiento de la aseguradora. Pero aun cuando se interprete que la suspensión es provisoria, presupone el contrato vigente, no entendemos la razón por la cual se obliga a reitera la notificación fracasada, por la maniobra del asegurado. La Cía. había mandado la CD aduciendo que no había cobertura, la misma no fue recibida por el asegurado no obstante haber sido enviada a su domicilio real, y ello no es suficiente para tener por notificado conforme el art. 56. Una interpretación amañada, arbitraria e injusta. No es invocable el incumplimiento cuando la mora es de pleno derecho.

 

 b. Reiteración de las discrepancias doctrinales y jurisprudenciales

 

Ha vuelto a reiterar las discrepancias interpretativas. También en esta materia, el tan "zarandeado" art. 56 de la Ley de Seguros ha sido diferentemente interpretado y aplicado.

 

La S.C. ha condenado a la Cía. afirmando que un surge de modo claro la mora del asegurado aun cuando ha recordado que la obligación de pronunciarse no es invocable cuando el asegurado se encuentra en mora (13). Refiere también que tener abierta la posibilidad de rechazar el siniestro más allá de los treinta días implica una lesión al equilibrio de las prestaciones y un beneficio indebido para el moroso (14). Afirma que no se ha planteado la cuestión de si el pago posterior implica o no aceptación del siniestro (15). Ello denota un comportamiento contrario a la buena fe y contrario al fin social que cumple el contrato de seguro". La respuesta negativa se impone a todo aquel que quiera mirar con realismo el funcionamiento del contrato de seguro" ("Centinela") (16). La suspensión de cobertura se diferencia de la exclusión por los efectos; en la exclusión se trata de un riesgo no cubierto; respecto de ese riesgo, no existe seguro. La suspensión, en cambio, supone un riesgo cubierto, aunque suspendido.

 

El pago de la póliza suspendida provoca que el asegurador comience a cubrir nuevamente los riesgos, pero lo hace solamente para el futuro, ya que si bien se reconoce al pago efecto rehabilitante, el mismo se produce ex nunc. Para poder condenar ha tenido que recurrir a la renuncia tácita, aunque esta vez sin hechos inequívocos. Puede renunciarse la no aceptación y los efectos de la suspensión en forma, en forma expresa o tácita (17). Es cierto que la presunción de renunciar no se presume, pero la renuncia puede ser tácita (art. 873 Código Civil), y con mayor razón, esa renuncia debe ser admitida si la voluntad de abdicar nace de la propia ley al vencer el plazo que ella prevé con tan claras consecuencias. Sostiene la S.C. que el art. 56 No distingue entre seguros operativos o suspendidos pero exige que el asegurador se pronuncie dentro del plazo de los treinta días (18).

 

IV. Fundamentos y crítica. Las diferencias con los fallos de Cámara

 

La crítica fundamental es por la interpretación laxa de los arts. 31 y 56 de la LS y el desconocimiento de los fallos de la Cámaras de Apelaciones Segunda y Cámara Cuarta y CC1º L.S. 157:186, CC2º L.S. 091:052 o CC3º L.S. 093:032). Se aparta además de la jurisprudencia de la Corte de la Nación.

 

Resumidamente las diferencias se presentan:

 

a. Las Cámaras, y en especial cuya sentencia fue casada, sostienen que la suspensión de la cobertura por falta de pago de la prima provoca la cesación temporaria de la garantía contratada. No obstante lo categórico de ellos la S.C. exige que además se pruebe y se notifique al asegurado.

 

b. Las Cámaras sostienen que: "mientras la cobertura está suspendida, el asegurador se halla temporalmente liberado de su obligación principal para el supuesto en que se verifique un siniestro en ese lapso. La S.C. exige además de la suspensión la notificación, y realizada la misma por Carta Documento, no recibida la misma, la reiteración de la diligencia.

 

c. Las Cámaras señalan que "la falta de pago de la prima única o de uno de sus pagos, produce de pleno derecho, sin necesidad de comunicación de ninguna especie, la mora y consecuentemente ese estado automático de morosidad libera o exime al asegurador de cumplir con su obligación de indemnizar". La S.C. coincide en el fundamento, pero condena a la aseguradora, o no revisa las sentencias irregulares, aduciendo que no hay arbitrariedad o absurdidad en las mismas, como en el caso "Federación Patronal Seguros S.A"(19).

 

d. Las Cámaras han sostenido que "la posibilidad la renuncia por parte del asegurador al derecho de suspensión de la cobertura, pero y no tratándose de una renuncia expresa, para admitirla ocurrida tácitamente, debe resultar indudablemente de actos inequívocos, pues la intención de renunciar no se puede presumir y es de interpretación restrictiva. La S.C. entiende que al no haberse reiterado la notificación del art. 56, enviada por CD. al domicilio contractual, o al recibir la denuncia del siniestro o la cuota impaga, ello implica una renuncia tácita. Una nueva falacia a los fines de una responsabilidad contractual que no correspondía.

 

e. Las Cámara sostiene que "ni el silencio o falta de pronunciamiento en estos supuestos, ni el pago de la prima posterior al siniestro —o como en el caso de autos, el pago o recibo de una de las cuatro cuotas adeudadas—, pueden interpretarse como actos inequívocos que importen renuncia tácita (en similar sentido ver CC1º L.S. 157:186, CC2º L.S. 091:052 o CC3º L.S. 093:032). En tanto la S.C. entiende que se configura la renuncia tácita.

 

1. Pago fuera de término una vez acaecido el siniestro (20).

 

Reconoce la SC. que la póliza fue pagada el 8 de abril de 2004, la suspensión de la cobertura se había producido el 28 de marzo por lo que el contrato se hallaba sin cobertura financiera

 

El fallo ha analizado una serie de principios como el pago a productores, la obligación de pronunciarse, pero ha llegado a un resultado perjudicial para las Cías. de Seguros. Ha sostenido, que no obstante el pago fuera de términos la mora no surge claro y por ello condena. La pericia no ha sido suficiente.

 

¿Cuál será la prueba necesaria para acreditar la falta de pago??

 

2. Rendición de cuenta de los productores (21) Ley del Consumidor.

 

Uno de los agravios, consistente en que el pago fue realizado en término —el 7 de abril de 2004— pero la rendición de cuenta de los productores a la aseguradora fue realizada el día posterior, apareciendo, sin embargo, el asegurado como el incumplidor y no "All Risk".

 

Si bien es claro que el productor asesor de seguros, conforme al art. 53 de la LS sólo cumple actos materiales en la actividad del seguro, a modo de intermediación entre clientes y aseguradoras, careciendo, por ende, de representación que obligue a la empresa, características que lo diferencian de los denominados agentes institorios, que son mandatarios de las aseguradoras, y por consiguiente obligan a las empresas al contar con facultades para celebrar los contratos mismos, (art. 54 de la ley 17.418), ello no es incompatible con la idea según la cual...., el asegurador responde por los actos autorizados expresamente y por los comprendidos implícitamente; pues la actuación irregular del productor compromete su responsabilidad en la medida que la costumbre —en tanto reiteración de la conducta del productor sin objeción de la aseguradora— ocasiona la apariencia de facultades jurígenas válidas. Quien crea una situación aparente se hace prisionero de ella y debe soportar sus consecuencias (22).

 

Como el argumento tiene cierta endeblez, recurre a la ley del consumidor otorga garantía y derecho a una protección responsable (art. 42, CN y ley 24.240) desde que la confianza como principio de contenido ético impone a los operadores un inexcusable deber de honrar esas expectativas. Su quiebre implica la contravención de los fundamentos de toda organización y torna inseguro el tráfico (23).

 

La aseguradora demandada no puede eximirse de abonar la indemnización correspondiente debido al siniestro denunciado, con fundamento en que el pago de la prima fue hecho a un productor no autorizado, pues, se creó la apariencia jurídica de que se trataba de una persona facultada para celebrar el negocio obligando a la emplazada, en tanto ésta aceptó la solicitud de cobertura, producida por éste, y emitió la póliza correspondiente (24).

 

3. Comprobación de la fecha de pago hecho por productor, por parte de la Cía.

 

La S. Corte razona falsamente diciendo que el pago al productor se realizó antes del vencimiento, cuando ello no es así. La última cuota fue pagada con posterioridad al vencimiento. Vencía el 28 de marzo y se pagó el 8 de abril, rehabilitándose desde las 0 horas del día 9 de abril. El siniestro había ocurrido estando la póliza impaga y suspendida la cobertura.

 

La Cámara que intervino en la apelación había descartado el pago en término diciendo: "Pero tal hipótesis no es del caso, puesto que, conforme a la prueba con que ha contado la sra. juez que nos precedió en el juzgamiento, el asegurado honró su débito el día 8 de abril del año 2004, vale decir fuera de plazo y luego de haber ocurrido el siniestro. La afirmación del asegurado, transformada en uno de los agravios, consistente en que el pago fue realizado en término —el 7 de abril de 2004— pero la rendición de cuenta de los productores a la aseguradora fue realizada el día posterior, apareciendo, sin embargo, el asegurado como el incumplidor y no All Risk, es un extremo fáctico no probado y lo efectivamente acreditado, como ha quedado visto, fue el pago tuvo lugar al día siguiente, según lo que afirman y registran tanto la aseguradora como los productores. Se había fundado también en el fallo de la Cuarta Cámara Civil "Casatari" que se pronuncia sobre la suspensión de la cobertura y la negativa a decepcionar la carta de notificación.

 

El art. 56 de la ley de seguros rige también los supuestos de ausencia de cobertura, salvo que el asegurado pretenda indemnización por riesgos manifiestamente excluidos por la cobertura, o "ab initio" claramente excluidos, o si medió dolo del asegurado, o si el asegurador no tuvo posibilidad material de determinar la exclusión en el plazo previsto por la norma (25). La suspensión de cobertura por cuotas impagas, produce de pleno derecho, sin necesidad de comunicación de ninguna especie, la mora y consecuentemente ese estado automático de morosidad libera o exime al asegurador de cumplir con su obligación de indemnizar, ya que ningún derecho en vigencia, a resarcimiento alguno, posee el asegurado, semejante en este aspecto a lo que ocurre con las otras instituciones supra descriptas —exclusión de cobertura o no seguro y caducidad—; si bien entre ellas existen importantes diferencias (ver fallo citado de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia, L.S. 262 fs. 359 y sus citas), el asegurador en ninguno de los tres casos tiene obligación de indemnizar, ni el asegurado derecho a reclamar el resarcimiento (26).

 

4. Renuncia tácita a la suspensión de cobertura: actos inequívocos.

 

Ni el silencio o falta de pronunciamiento, ni el pago de la prima posterior al siniestro, pueden interpretarse como actos inequívocos que importen renuncia tácita. Siguiendo con esta vertiente doctrinaria y debo admitir como posibilidad la renuncia por parte del asegurador al derecho de suspensión de la cobertura, pero y no tratándose de una renuncia expresa, para admitirla ocurrida tácitamente, debe resultar indudablemente de actos inequívocos —como ya lo expresa supra—, pues la intención de renunciar no se puede presumir y es de interpretación restrictiva (arts. 873 y 874 C.Civil). La mera recepción por la aseguradora, aún sin reserva alguna de la denuncia del siniestro, no le impide luego alegar la suspensión (CNCiv., Sala A, 18/3/82 "Avícola c/Instituto", ED 100-539). Hasta razones de orden práctico justifican la conclusión, pues las cobranzas y la recepción de denuncias operan normalmente en diferentes cuadros de la administración de las empresas aseguradoras (27).

 

5. La devolución de la Carta documento enviada al domicilio del asegurado.

 

Ha dicho el tribuna de Alzada haciendo lugar al incidente de exclusión (28) que la Carta Documento que acusaba la suspensión de la cobertura fue devuelta porque en el mencionado domicilio nadie respondió al requerimiento del empleado encargado del trámite notificatorio. Además de que la falta de respuesta en el domicilio del contrato a los efectos de la recepción de la carta documento aludida más arriba es una situación de dudosa interpretación, pues por una parte es cierto que el asegurado jamás recibió la misiva, y, de otro lado, sería de fácil maniobra hacer incurrir a la aseguradora en su deber de rechazar el siniestro, compartimos que La obligación que el Art. 56 de la ley 17.418 establece a cargo del asegurador a fin de que se pronuncie acerca del derecho del asegurado, supone la vigencia de la cobertura. Por lo que no es invocable el eventual incumplimiento de esa obligación cuando la mora en el pago de la prima originó automáticamente la suspensión de la garantía; citaba para ello el buen fallo de la 4ta Cámara "Casatari"(29).

 

Sin embargo la S.C. en un exceso ritual manifiesto, mediando arbitrariedad, ha exigido la teoría de la reiteración, haciendo nacer derechos que se encontraban suspendidos por incumplimiento.

 

6. Notificación al asegurado, fracaso, omisión de reitera las diligencia.

 

Sin embargo la S.C. ha dicho que por no haber reiterado la notificación del art. 56 el siniestro queda asumido. La suspensión de la cobertura por falta de pago, no es automática, requiere que la Cía. aseguradora notifique de tal circunstancia al asegurado.

 

La S.C. ha considerado que la Notificación del rechazo es relevante: "El otro aspecto que resulta relevante es que si la compañía aseguradora consideraba que el hecho carecía de cobertura debió así notificarlo al asegurado, en cumplimiento de la carga impuesta por el art. 56 de la LS, aspecto que de las constancias de la causa no surge haberse cumplimentado.

 

7. Omisión de reiterar la diligencia de notificación.

 

Por ello, a los efectos del rechazo de la suspensión informa: "sin embargo la aseguradora, omitió reiterar la diligencia a los fines de sustraerse de la responsabilidad y, ello, aún cuando de la instrumental acompañada no se consigna error en el domicilio, pues se trata de un imperativo impuesto en su propio interés".

 

8. Opinión contraria del tribunal de alzada: Segunda Cámara.

 

Esta postura desconoce la sólida opinión jurisprudencial y doctrina del tribunal de alzada interviniente la Segunda Cámara (30) que siguiendo las enseñanzas de la 4ta. Cámara, afirma:

 

La CD. De rechazo por estar en mora fue remitida al domicilio e asegurado donde fue devuelta. Nadie respondió al requerimiento del empleado encargado del trámite notificatorio. b La falta de respuesta en el domicilio del contrato a los efectos de la recepción de la carta: sería una fácil maniobra- para hacer incurrir a la aseguradora en su deber de rechazar el siniestro (31), c. la notificación no es necesaria cuando estaba suspendida la cobertura. Compartimos que: "La obligación que el art. 56 de la ley 17.418 establece a cargo del asegurador a fin de que se pronuncie acerca del derecho del asegurado, supone la vigencia de la cobertura. Por lo que no es invocable el eventual incumplimiento de esa obligación cuando la mora en el pago de la prima originó automáticamente la suspensión de la garantía"(32). d. Silencio del asegurador: no implica aceptar la calidad de asegurado (33).

 

Como principio general se admite que el silencio del asegurador importa la aceptación de los hechos expuestos por el asegurado en ocasión de denunciar el siniestro, pero no implica aceptar su calidad de asegurado, ni la vigencia de la póliza, ni la extensión de la cobertura. El silencio de la aseguradora, no puede crear expectativas legítimas en el asegurado, pues sabe que no le corresponde indemnización alguna por la falta de pago de la prima. e. Recepción denuncia, aceptación de pagos no implica renuncia tácita a la suspensión de cobertura pues la mora es automática. Exigir tal comunicación, importa efectuar una interpretación desintegradora que hace prevalecer una norma general sobre la regla específica o condición particular de la póliza. La buena fe burlada por el denunciante moroso, impone indemnizar riesgos no cubiertos"(34).

 

Estas afirmaciones sobre la moralidad de la relación tienen fundamento en el fallo de la 4ta C.C.

 

9. Doctrina judicial por la cobertura suspendida.

 

a. Corte Suprema de Justicia de la Nación.

 

Toda vez que se tuvo por demostrada la existencia de una cláusula de cobranza del premio y al tiempo de la ocurrencia del siniestro la demandada estaba incursa en la situación de mora en el pago de la prima allí prevista, no hay razón legal, ni contractual para hacer extensiva a la aseguradora la responsabilidad por el siniestro (35).

 

Si se demostró la existencia de una cláusula de cobranza de premio y, al tiempo de la ocurrencia del siniestro, la demandada estaba incursa en la situación allí prevista de mora en el pago de la prima, no hay razón legal ni contractual para hacer extensiva a la aseguradora la responsabilidad por el siniestro reclamado y, en consecuencia, no existe fundamento válido para excluir la aplicación de las cláusulas pactadas en el contrato de seguro con base en el principio de inoponibilidad de las condiciones estipuladas frente al tercero beneficiario (36). La Suprema Corte de Justicia de Buenos Aires ha dicho: "Debe dejarse parcialmente sin efecto la sentencia cuestionada en tanto desestimó la falta de cobertura esgrimida por la aseguradora citada en garantía y concluyó que aún frente al rechazo de la demanda, el deber de indemnidad de aquella mantenía virtualidad a los efectos del pago de los gastos del proceso, si del análisis integral de la prueba surge con claridad la falta de pago de la prima en tiempo y forma por el asegurado, quien estaba en mora al momento de acaecer el siniestro (37).

 

b. Carga de pronunciarse aún en las exclusiones de cobertura.

 

Los tribunales equivocadamente han sostenido que: "aún en las exclusiones de cobertura, deben pronunciarse la Cía. dentro de los treinta días; en forma distinta a lo resuelto por la S.C. en Mendoza, se ha exigido la notificación (38). Pero en el caso particular, había pronunciamiento dirigido al domicilio contractual y el asegurado no lo recibió.

 

Así lo ha considerado Suprema Corte de Buenos Aires 39 en el fallo "Porta" diciendo que la carga que impone el art. 56 de la ley 17.418 rige aún en los casos de exclusión de cobertura (conf. Ac. 58.261, sent. del 5/V/1998). El referido precepto impone al asegurador pronunciarse dentro de los 30 días acerca del 'derecho' del asegurado y tal amplitud en el objeto sobre el que recae la carga no permite distinciones apoyadas en la diversa naturaleza del incumplimiento (conf. Ac. 37.883, sent. del 10/XI/1987). Se trata en verdad de una actitud que no es meramente formal, sino sustancial y que por haber sido impuesta por la ley posibilita la aplicación del art. 919 del Código Civil: ante la eventualidad de expedirse acerca del derecho citado, el silencio del asegurador permite otorgarle el sentido de una manifestación de voluntad que importa aceptación (art. 56, ley 17.418, v. Halperín, su nota en Revista del Derecho Comercial y de las Obligaciones, año 5, núms. 25/30, comentario fallos en núms. 13, 20/22 en p. 85 y sgtes.). En consecuencia, constituye un deber ineludible de la aseguradora el de pronunciarse temporáneamente respecto de la obligación contenida en el art. 56 mencionado (40).

 

Debe dejarse parcialmente sin efecto la sentencia cuestionada en tanto desestimó la falta de cobertura esgrimida por la aseguradora citada en garantía y concluyó que aún frente al rechazo de la demanda, el deber de indemnidad de aquella mantenía virtualidad a los efectos del pago de los gastos del proceso, si del análisis integral de la prueba surge con claridad la falta de pago de la prima en tiempo y forma por el asegurado, quien estaba en mora al momento de acaecer el siniestro (41).

 

c. C.S.J. Tucumán, sala civil y penal - 13/08/2004

 

En el fallo Cortés, Imer G. c. La Caja Cía. de Seguros (42) ha dicho: "Si la actora demandó a una Compañía de Seguros por los daños y perjuicios que le habría ocasionado ésta al rechazar el siniestro sufrido con su automóvil alegando que la cobertura se hallaba suspendida por falta de pago, aun cuando invoque la ley 24.240 es improcedente aplicar el plazo de prescripción allí previsto toda vez que sus derechos estuvieron suficientemente protegidos y no obstante no pagó la cuota de la prima, por lo que el plazo de prescripción de la acción se regulará por el art. 58 de la ley de seguros.

 

d. Cámaras civiles de Mendoza.

 

La 2da. Cámara en el fallo motivo de la revocación y 4ta Cámara han dicho: El Pago no purga ni rehabilita retroactivamente la cobertura: "El pago, a su vez, no purga retroactivamente la mora, ni tampoco por ende, los efectos ya producidos de la suspensión de la cobertura. Esto significa que la recepción por el asegurador del pago del premio moroso o saldo adeudado, efectuado por el tomador con posterioridad al siniestro y el recibo dado por la aseguradora, no importa renuncia a la suspensión de cobertura que ya venía funcionando desde el incumplimiento. El pago total de lo adeudado, no el parcial, rehabilita la póliza para el futuro, pues su efecto es "ex nunc"(43). En tal sentido se ha dicho que el pago de la prima vencida, ocurrido con posterioridad a la fecha del siniestro, no puede rehabilitar retroactivamente la cobertura suspendida por falta de pago, máxime cuando el asegurado no acreditó actos del asegurador que importasen renunciar a los efectos de dicha suspensión (44). No hay prórroga convencional: la aceptación de lo debido con atraso no puede interpretarse como expresión de una suerte de prórroga convencional de los plazos originariamente estipulados. Por tanto, el recibo del pago de la prima sólo provoca la cesación de la suspensión de la cobertura y el renacimiento de la garantía hacia el futuro, y no una purga de la mora y de la suspensión operadas (45). Silencio o falta de pronunciamiento dentro de los treinta días: "el sólo silencio o falta de pronunciamiento, no puede importar aceptar o asumir la obligación de indemnizar, pues con motivo de la mora, el asegurador se había desligado de garantizar el riesgo, cuando como en el "sub-lite" el "asegurado" —y digo "asegurado" entre comillas, porque podría pensarse incluso y con toda razón que con motivo de la suspensión de cobertura, aunque temporariamente, había dejado de serlo— se encontraba en mora en tanto había pagado tardíamente parte de la primera de las ocho cuotas pactadas, se había convenido expresamente la mora automática y la suspensión de la cobertura en tal supuesto (en el anexo de la póliza), además de lo establecido en el art. 31, primera parte de la ley de seguros y no existió por parte de la compañía de seguros ningún acto —inequívoco, ni aún equívoco— ejecutado con posterioridad al siniestro que pudiere interpretarse como renuncia tácita al derecho de suspensión de la garantía".

 

Mora efecto de imposible desconocimiento del asegurado pues la falta de pago lo hace incurrir en mora. Si la aseguradora se encontraba eximida del cumplimiento de su obligación principal, como es el pago de la indemnización, si no era responsable por el siniestro ocurrido antes del pago, si al "asegurado" se le había retirado automáticamente la garantía, si había cesado temporariamente la cobertura, condicionamientos todos de imposible desconocimiento por parte de cualquier contratante de seguros pues es de lógica elemental que a falta de pago de la prima, mal puede pretenderse encontrarse asegurado, no parece razonable, equitativo y acorde con los principios básicos de buena fe que deben guiar no sólo la celebración, sino la ejecución de toda contratación (art. 1198 C. Civil), exigirse el pago del resarcimiento por falta de un pronunciamiento expreso sobre un deber que en ese momento no existía.

 

Acreditación del carácter de asegurado, aún en la omisión del asegurador de pronunciarse.

 

"Bien dice Soto que si el peticionante no acredita el carácter de asegurado no puede dársele curso a su pretensión, a pesar de la omisión del asegurador en pronunciarse, ya que la presunción del art. 56 de la ley 17.418, sólo beneficia a quienes invisten tal carácter y que acreditar ese carácter de asegurado significa "...acreditar la existencia, vigencia, condiciones, extensión de la cobertura y alcances del contrato..." La omisión de pronunciamiento podrá significar, en todo caso, aceptación de los hechos articulados por el denunciante, pero en manera alguna la aceptación de su calidad de asegurado, la existencia del seguro o la vigencia de la cobertura, si ninguno de estos supuestos o condiciones preexistían (46).

 

Denuncia de siniestro sin seguro, no puede crear derecho al resarcimiento. Una denuncia sobre el acaecimiento de un siniestro, no puede crear o dar nacimiento al derecho de resarcimiento, sino existía, sea porque nunca existió (no seguro), porque caducó (por inejecución de una carga) o porque se encontraba suspendida la cobertura (por mora el pago de la prima).La sanción que prevé la norma por la omisión de pronunciarse por parte de la aseguradora ante la denuncia recibida, no puede tener lugar sino cuando existe la obligación de explicarse (art. 919 C.Civil) y cuando, en todo caso, podría tratarse de una simple recordación al denunciante —simple acto recordatorio, cuya omisión resultaría incapaz de ser considerado fuente de derecho alguno— en el sentido que no tenía derecho vigente a la indemnización pretendida. Es que no puede existir, de modo genérico y sin aclaraciones, que el art. 56 se aplica aún en los supuestos en que no se verifique la relación asegurativa, pues cuando esta no existe —a lo que agrego, o su vigencia se encuentra suspendida— tampoco existe la carga de la aseguradora (47). Ello, por otra parte, no significa que de esta forma se pretenda hacer una distinción, a los efectos de la aplicación del art. 56, de diversa naturaleza del incumplimiento —como algunos sostenedores de corrientes opuestas opinan—, pues cuesta admitir que se pueda adquirir un derecho por parte del asegurado, que no tenía, por la falta de cumplimiento de una carga por parte del otro contratante. Aparece de un rigor excesivo reprochable e incompatible con principios de buena fe contractual —en la corriente de la aplicabilidad— exigirle una respuesta a la aseguradora, cuando tanto ella, pero fundamentalmente también el denunciante sabían —por imperio del art. 31 de la ley de seguros y de las cláusulas contractuales— que el riesgo había dejado de estar cubierto por la mora en el pago de la prima.

 

La obligación de pronunciarse supone la vigencia del seguro.

 

Por ello se ha dicho y valoro con toda razón que la obligación que el art. 56 de la ley 17.418, establece a cargo del asegurador a fin de que se pronuncie acerca del derecho del asegurado, supone la vigencia de la cobertura, por lo que no es invocable el eventual incumplimiento de esa obligación cuando la mora en el pago de la prima originó automáticamente la suspensión de la garantía (arts. 31 y 56, ley 17.418) (48)

 

V. Conclusión

 

Por los motivos expuestos anteriormente, disiento con el fallo de la S.C. en comentario que estimo interpreta incorrectamente los arts. 31 y 56 de la Ley de Seguro.

 

 (1) BULLO, Emilio, El Derecho de Seguros", T° 1, Edit. p. 221. Abaco, Buenos Aires 1999, p. 221.

 

 (2) GORDILLO Agustín, Tratado de Derecho Administrativo. El Acto Administrativo. IX-30-31.

 

 (3) C.S.J.N. Fallos" T: 314, ps. 83, 312, 346, 649, 787, 833, 1888; T.315, ps. 495, 1434, 1574, 2599, 2969; T. 316, ps. 647, 937, 1141, 1704, 1717, 1753, 2464, 2718; T. 317, ps. 845, 1790, 1848; T. 318, ps. 419, 652, 884, 1103; voto de los Dres. Barra, Fayt y Moliné O´Connor en T. 316, p. 2548, disidencia de los Dres. Levene (h.) Cavagna Martínez y Nazareno en T: 316, p. 948 y disidencia de los Dres. Barra y Fayt en T. 316, p. 2736.

 

 (4) Expte. N°: 34.772 - "Cabezas, Walter German - Alejandro Emilio Garay, Boemi y Centinela S.R.L. daños y perjuicios", 26/03/2002 - LS 160-234, en idéntico sentido CCC y M. 4rta. Mendoza, Expte. n° 23.423 - "Leo, Laura - Cuadrado Rodríguez", 1/09/1998, LS 149-147).

 

 (5) STIGLITZ, R., Suspensión por falta de pago del premio y rehabilitación del contrato de seguro J.A. 2000-III-823).

 

 (6) BULLO, Emilio, "El Derecho de Seguros", Editorial Abaco, Buenos Aires 1999, p. 211, sostiene que las primas, de acuerdo al art. 26 de la ley 20091 deben ser suficiente para la permanente capacitación económico financiera del asegurador. La prima es el valor equivalente al riesgo asumido por el asegurador.

 

 (7) S.C. Mendoza autos N°: 94.175 caratulada "Federación Patronal Seguros S.A. EN J°. 180.015/31355, "Aguero Gerardo D.c/Citon Mauricio R. p/daños y perjuicios s/inc. cas.". 29/6/2009.

 

 (8) 4ta.C.C.C.yM, Mza, marzo 2006, autos 77.262/29.168, caratulados: "Casatari, Leonor Isabel y ots. c/Díaz, Marcelo Eduardo y ots. p/D. y P.", Exclusión de la cobertura o de no seguro:

 

 (9) Stiglitz, Ruben, Renuncia tácita a los efectos de la mora, DJ 2004-3-626.

 

 (10) BULLO, Emilio, El Derecho de Seguros, T° 1, Edit. Abaco, p. 245. Sostiene que el plazo es improrrogable, salvo el pedido de información complementaria.

 

 (11) HALPERIN, Isaac, Seguros, Exposiciones críticas de la leyes 17.418 y 20.091 Segunda edición actualizada por Juan Carlos Félix Morandi, Ediciones Depalma, Buenos Aires, 1991, p. 407/419.

 

 (12) DONATI, Trattato...II, N° 546

 

 (13) La SCJMendoza mencionó que "la obligación que el art. 56 de la Ley 17.418 impone al asegurador supone la vigencia de la cobertura por lo que el eventual incumplimiento de dicha obligación no es invocable cuando la mora en el pago de la prima originó automáticamente la suspensión de la garantía" (18/2/1992, "Bisagra c/Lucins", JA 1992-IV-357. Votaron en disidencia los Dres. Negri y Pisano.

 

 (14) La posibilidad de tener abierta "sine die" la facultad de rechazar el siniestro respeta el debido resguardo del derecho del resto de los asegurados. La interpretación contraria lleva a un resultado no compatible con el equilibrio de las prestaciones entre asegurador y asegurado toda vez que el moroso podría, no obstante su estado culposo en el cumplimiento de sus obligaciones, quedar beneficiado con la obligación que tiene la aseguradora de dar cobertura, lo cual sólo es viable siempre que el co-contratante haya cumplido tempestivamente. MANGIALARDI, E., y otra, "Algunas precisiones acerca del art. 56 de la Ley de Seguros", en DYE, 1997, p. 128).

 

 (15) STIGLITZ, R., "Suspensión por falta de pago del premio y rehabilitación del contrato de seguro" JA 2000-III-819, comentario a la sentencia dividida de la Sala B de la Cámara Nacional de Com., 15/6/1999; especialmente para la posición afirmativa consultar Cám. Civ y Com. de Garantías de Pergamino, 19/9/2000, La Ley Bs. As. 2001-697).

 

 (16) SCJMendoza Autos N° 73.899 "Centinela SRL en j. Cabezas c/Garay", LS 332-227; 16/12/03; Dres. Kemelmajer y Romano). en Expte. N° 91.617 "Castillo en j...", 16/4/08, LS 388-53, la Sala mantuvo su criterio en punto a que el art. 56 de la Ley 1741.

 

 (17) STIGLITZ, R., "Suspensión por falta de pago del premio y rehabilitación del contrato de seguro", JA 2000-III-823).

 

 (18) SCJMendoza, Expte. N° 91.617 "Castillo, LS 388-53, la Sala mantuvo su criterio en punto a que el art. 56 de la Ley 17418 no distingue entre seguros operativos y seguros suspendidos, el asegurador debe pronunciarse, cual una verdadera carga en su propio interés, si no lo hace, su incumplimiento, su silencio, le trae aparejada consecuencias perjudiciales.

 

 (19) CSJMendoza "Federación Patronal Seguros S.A" del 29/6/2009, al momento del hecho el automóvil Fiat se encontraba sin seguro, no existía cobertura por cuanto había sido anulada por cláusula 50 por endoso de anulación, con vigencia desde mayo de 2005 y que esta negativa ponía en cabeza del asegurado la prueba de que el seguro existía y estaba vigente. Dijo que el siniestro nunca había sido denunciado por el asegurado, que sabía de la falta de cobertura. La Pericia sub-diario de emisión de pólizas y anulaciones del mes de junio de 2005 figura la anulación de la póliza que dejó de tener vigencia a partir del 18/05/2005; registrado en la compañía la anulación se debió a la falta de pago. El asegurado acompañó un ticket de Rapipago imputa a la cuota n°: 5 y con el plazo de pago, por lo que correspondía a la aseguradora la tarea de desvirtuar La defensa de la aseguradora se centró en que la mora alcanzaba dos cuotas, no una, por lo cual ella imputó el pago a la más antigua (abril) quedando impaga la de mayo. La posición procesal asumida implica reconocer haber recibido el pago; o sea, la cuestión no pasa por la falsificación del instrumento sino por la imputación de un pago cuya existencia nadie discute. No existe incongruencia ni apartamiento de las constancias de la causa Tampoco existen argumentos ilógicos o contradictorios por lo que rechaza los recursos.

 

 (20) C.A.C.C.de Azul, sala II, 06/08/2009, Sanzberro, Celia Cristina c. Rodríguez, Julio César y otros, LLBA 2009 (octubre), 996, Cita Online: AR/JUR/26996/2009. Es procedente la defensa de inexistencia de cobertura por falta de pago del premio, opuesta por la aseguradora citada en garantía en un proceso por los daños y perjuicios derivados del fallecimiento de un peatón embestido por un vehículo, pues, de acuerdo a los datos que surgen de la pericia contable, se encuentra acreditado que a la fecha en que ocurrió el accidente la póliza se encontraba anulada, sin que haya en el proceso ningún otro elemento probatorio que permita arribar a una conclusión diferente, y sin perjuicio que no se haya cursado ninguna notificación de tal anulación al asegurado, ya que de acuerdo a lo previsto en el art. 32 de la ley 17.418 ello no era necesario.

 

 (21) C.N.Com., sala B 02/05/2006 Gómez, Juan Manuel c. La Perseverancia del sur S.A. Argentina de seguros y otro, La Ley Online, cobro por productor, siniestro si consentía que sus productores rindieran los cobros una vez vencidas las primas y luego, sobre esta base, rechazaba siniestros por suspensiones de coberturas, pues, dicha conducta no condice con el carácter de comerciante profesional de las compañías aseguradoras, condición que las responsabiliza de manera especial en tanto su superioridad técnica les impone el deber de obrar con mayor prudencia y pleno conocimiento del negocio, debido al alto nivel de especialización que tienen.

 

 (22) CNCom., Sala B, "Pintos R. c. Cía. de Seguros La Franco", del 9/12/86; 18/12/1986, "Badell, J. c. Cía. de Seguros Unión Comerciantes" —LA LEY, 1989-A, 51—; Sala A, 7/6/1977, "Bisazza, Arturo c. Argos Compañía Argentina de Seguros Generales S.A."; Sala C, 16/2/1979, Marino, Félix H. c. Lefa Coop. de Seguros Ltda."; 18/3/1991, "Monja de Cidoni, C. c. La Fortuna Coop. de Seguros"; conf. Etcheverry, Raúl A. "El productor-asesor de seguros...", RDCO, Ed. Depalma, Buenos Aires, 1980, p. 1 y sigtes.)...

 

 (23) Conf. REZZONICO, Juan Carlos, "Principios Fundamentales de los Contratos", Ed. Astrea, Buenos Aires 1999, p. 376 y sigtes.).

 

 (24) C.N.A. Comercial, sala A, "Duarte, Oscar A. c. La Perseverancia Seguros", 2006/06/08, JA 2006-IV, 713; Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial, sala B, "Gómez, Juan Manuel c. La Perseverancia del sur S.A. Argentina de seguros y otro", 2006/05/02, La Ley Online.

 

 (25) SCJMendoza, Expte.: 57997 - Triunfo Cooperativa De Seguros Limitada en J: Triunfo Cooperativa de Seguros Limitada – Víctor Intraguglielmo ordinario – casación LS262 – 359.

 

 (26) C4ta. CCC y M de Mendoza, Expte.: 29168 - Casatari, Leonor Isabel y ots. - c/Díaz, Marcelo Eduardo y ots. p/daños y perjuicios, 31/03/2006 - LS 185 - 003).

 

 (27) C4ta. CCC y M de Mendoza, Expte.: 29168 - Casatari, Leonor Isabel y ots. - c/ Diaz, Marcelo Eduardo y ots. p/daños y perjuicios, 31/03/2006 - LS 185 - 003).

 

 (28) Expte. Nº 128.505, "Cía. de Seguros La Mercantil Andina S.A. en j: 128.415 "Taboada Olga c/Melgar p/dyp s/inc.", 20 de mayo de 2010.

 

 (29) C4ta. CCC y M de Mendoza, Expte.: 29168 - Casatari, Leonor Isabel y ots. - c/ Diaz, Marcelo Eduardo y ots. p/daños y perjuicios, 31/03/2006 - LS 185 - 003).

 

 (30) 2da. CC.C y Mendoza EXPTE. Nº 128.505, " Cía. de Seguros La Mercantil Andina S.A. en j: 128.415 "Taboada Olga c/Melgar p/dyp s/inc.", y20 de mayo de 2010.

 

 (31) C4ta. CCC y M de Mendoza, Expte. Nº: 29.168 - "Casatari, Leonor Isabel y ots. - c/ Diaz, Marcelo Eduardo y ots. p/daños y perjuicios", 31/03/2006 - LS 185-003).

 

 (32) C4ta. CCC y M de Mendoza, Expte. n° : 29.168 - "Casatari, Leonor Isabel y ots. - c/ Diaz, Marcelo Eduardo y ots. p/daños y perjuicios", 31/03/2006 - LS 185-003).

 

 (33) C1ra. CCC y M de Mendoza

 

 (34) Expte. n° : 34.772 - "Cabezas, Walter German - Alejandro Emilio Garay, Boemi y Centinela S.R.L. daños y perjuicios", 26/03/2002 - LS 160-234, en idéntico sentido CCC y M. 4rta. Mendoza, Expte. n° 23.423 - "Leo, Laura - Cuadrado Rodriguez", 1/09/1998, LS 149-147).

 

 (35) Corte Suprema de Justicia de la Nación 28/09/2004 Vasena Marengo, José F. y otra c. Rodríguez, Jorge M. y otra DJ 2005-1, 207 - LA LEY 2005-A, 635 AR/JUR/3805/2004.

 

 (36) C.S.J.N. Yegros, Abel B. c. Tornal S. A. y otro", 15/04/1999, DT, 1999-B, 2656.

 

 (37) S.C.Bs. As., 18/02/2009.: Campas, Carlos José c. Gutiérrez, Ernesto Luis y otros, LLBA 2009 (abril), 292, AR/JUR/415/2009

 

 (38) Expte.: 90141 - Triunfo Coop. Seg. Ltda. en J° 78.843/78.842/9883 Dias, Pedro Salvador c/ Oliva, Roberto Esteban Delgado p/daños y perjuicios s/inc. cas: 27/12/2007 - LS385 - 080. El art. 56 de la ley de seguros rige también los supuestos de ausencia de cobertura, salvo que el asegurado pretenda indemnización por riesgos manifiestamente excluidos por la cobertura, o "ab initio" claramente excluidos, o si medió dolo del asegurado, o si el asegurador no tuvo posibilidad material de determinar la exclusión en el plazo previsto por la norma.

 

 (39) SC Buenos Aires causa 91.909, "Porta, Gervasio Andrés y de Cristófalo, Verónica contra Villagra, Daniel Omar y otros". Daños y perjuicios del 23/5/07).

 

 (40) HALPERIN Isaac, Rev. Der. Com. y de las Obligaciones, año 5, núms. 25/30, págs. 85 y ss.

 

 (41) SCJ Buenos Aires 18/02/2009 Campas, Carlos José c. Gutiérrez, Ernesto Luis y otros LLBA 2009 (abril), 292 AR/JUR/415/2009.

 

 (42) CSJTucumán, sala civil y penal 13/08/2004 Cortés, Imer G. c. La Caja Cía. de Seguros LLNOA 2004 (diciembre), 282 - LLNOA 2005 (octubre), 1165, con nota de Federico R. Moeykens; LA LEY 14/11/2005, 8, con nota de Rubén S. Stiglitz; María Fabiana Compiani; LA LEY 2005-F, 380, con nota de Rubén S. Stiglitz; María Fabiana Compiani; /JUR/2864/2004.

 

 (43) STIGLITZ-STIGLITZ, ob. cit. págs. 123/447/450/451, HALPERIN, ob. cit., págs. 418/419).

 

 (44) CCivil y Com. San Isidro, sala I, mayo 28-991, DJ, 1991-2-724.

 

 (45) CNCiv., sala I, marzo 30- 995, LA LEY, 1996-C, 612.

 

 (46) SOTO Héctor Miguel, "Finalización de la liquidación del siniestro. Pronunciamiento del asegurador sobre el derecho del asegurado", en LA LEY, 1990-A-323/331).

 

 (47) CARELLO, Luis A., "De nuevo sobre el art. 56 de la ley de seguros", en LA LEY, 1993-E, 412.

 

 (48) SC Buenos Aires, marzo 22-988, LA LEY, 1988-D, 45, DJ, 988-2-1166, SC Buenos Aires, julio 11-995, LLBA, 1995-1030- DJBA, 149-4883).

 

 



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